lunes, junio 05, 2023

8 maneras de acercarse al infinito






 
I (ILUSIÓN)
Las ninfas marinas danzan ilusionadas moviendo sinuosamente sus finas cuerdas rojas alrededor del infinito. Su armoniosa desnudez, acompasada con sus rítmicos movimientos, se funde con las crestas de espuma blanca que el mar arroja sobre la arena.

N (NOSTALGIA)
Se escucha al atardecer el débil ulular del búho, cuyas notas se mezclan con el susurro de esa voz ingenua que en otro tiempo le acunó. Ahora las ligaduras ya no le atan, podría volar, pero prefiere quedarse al abrigo de ese cuerpo que aún le da calor.

F (FRACASO)
Pájaros de extrañas alas negras encerrados en un infinito que intentan deshacer inútilmente, para salir de esa duplicidad que les impide hacer vidas independientes. Las olas del mar en su repetitivo vaivén se hacen eco de su fracaso.

I (INQUIETUD)
De manera imprevisible las semillas de infinito que un día sembró en su cerebro ahora han comenzado a germinar. Los árboles han crecido rápidamente y sus frutos, al madurar, han caído de las ramas, enredándose en su pelo. Le inquieta pensar si las nuevas semillas harán que el ciclo se repita y nuevos árboles brotarán de su cabeza.


N (NERVIOSISMO)
Se acelera el pulso de las nubes al contemplar la llegada masiva de los gatos que, procedentes del infinito, van inundando el cielo. Descienden con un orden pausado manteniendo la equidistancia y a medida que se aproximan a la tierra afloran sus lenguas cansadas, testigos del largo viaje.

I (INSEGURIDAD)
Encadenada en la habitación observa como el anochecer se cuela por las ventanas. Se siente insegura ante tanta oscuridad, necesita la luz. Las lámparas cuelgan del techo, pero apenas lucen lo suficiente para iluminar la estancia. Sólo una de ellas, la más cercana, comienza a brillar al sentir la humedad cálida que provoca el roce de su lengua.

T (TRANQUILIDAD)
En la tranquilidad de la noche sus brazos vuelan como alas hasta alcanzar el cielo, cuajado de estrellas. Entonces con las manos dibuja el perfil de constelaciones infinitas y cada una de ellas, se refleja en su retina.

O (OBSESIÓN)
En los márgenes del lago sembrado de arbustos se ondulan las serpientes, emparejándose obsesivamente hasta que sus cuerpos consiguen dibujar el infinito. Es en ese instante, cuando sus afiladas lenguas se entrelazan para sellar el símbolo.