miércoles, agosto 22, 2007

Suceso

Pero algo sucedió de golpe.
Nació una aborrecencia quebradiza, con reflejos de frentes, gastados, y algo como un ombligo perfecto, pero vago y que tenía color de sangre aguada y por delante era una granada que derramaba también sangre mezclada con agua, que derramaba sangre cuyas líneas colgaban; y en esas líneas, círculos de senos trazados en la sangre del cerebro.
Antonin Artaud

Etiquetas: ,

0 Comments:

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home